Fueron meses errantes
en altamar extraviado
desconcierto y desesperanza
consumaron mi alma.
llegue por fin,
ancle en la ventura,
me detuve en su mirada
e inmortal nos hizo la calma
¡Que hermosa playa! -me dije-
que bonanza, para mis sentidos.
(tiempo atrás,
perdido se encontró el barco,
hasta que su decisión,
lo guió, por buen camino.
reposo lejos del -inmenso y solitario- gran charco ,
se largo una canción
se largo un buen vino)
pues ahora,
en tierra firme, conoce sus días
descubriendola, cada atardecer
encontrara la alegría
-aun mas perdida-
pasajes del 5to dia:
otra vez, se toparon la mirada
entre el mar y el cielo
otra vez, pense y cavile
y feliz por esto,
me abrace a la dicha.
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